El lector electrónico de libros no ha muerto con la expansión de las tabletas. Son muchos los usuarios que eligen este aparato con finalidad exclusiva en contra de las polivalentes tabletas. En el año 2010 se vendieron 12 millones de ejemplares de e-readers, en 2011 ascendió a los 23 millones y se estima que para dentro de 3 años se consuman 50 millones de lectores electrónicos. De momento la tecnología china no se vende fuera del continente asiático, pero sin lugar a dudas, su expansión y crecimiento es más que notable.
Amazon es la empresa que, según las estadísticas, lidera el mercado de e-readers. Con su producto estrella Kindle o el nuevo Kindle Fire, puede mantenerse al pie de guerra contra las tabletas.
Estos productos están especializados únicamente en la lectura, por eso su pantalla LCD y reflectiva está fabricada para una lectura saludable frente a las pantallas retroiluminadas de los dispositivos tablets que dificultan la visibilidad del texto durante varias horas de exposición.
El nuevo producto estrella que ha abierto las puertas al país chino en el mercado de los e-readers es el lector a color. La tecnología Mirasol adaptada a sus dispositivos de lectura como Kyobo o Bamboon hace posible que en pantallas adaptadas para la lectura, podamos apreciar su color.
Esta nueva tecnología no está dirigida al público lector de libros tradicionales, sino a los consumidores de comics incluso a los más pequeños y sus cuentos infantiles.
Las características de este nuevo lector entre otras son la pantalla mecánica, pequeños espejos que se mueven a razón de la luz que incida sobre el dispositivo en ese momento), reflexión de color por cada pixel. Esto funciona con una pequeña cantidad de energía por lo que los dispositivos podrán mantenerse sin carga durante varios días, incluso hablan de semanas.
Además disfrutaremos de pantalla táctil, por lo que nos olvidaremos del manejo tradicional de los libros electrónicos.
Es innegable que la tecnología china se acerca cada vez más al mercado occidental con sus productos de bajo coste y calidad indudable con productos cada vez más adaptados a las necesidades del público.
